Reto 1 - Ejemplo de discriminación
He seleccionado la siguiente noticia, porque me impactó por
ser tan reciente y tan bochornosa:
La noticia se trata de un proceso de selección desarrollado
en Madrid el pasado mes de noviembre, para una empresa de aviación, en la que debían
reclutar tripulantes de cabina y exigían a las mujeres candidatas quedarse en ropa
interior para examinar sus cuerpos.
En la oferta de trabajo especificaban requisitos previos
sobre el físico, como “altura y peso en proporción, buena forma o excelente
presentación”.
Según indicaron algunas mujeres que acudieron a la entrevista,
también tuvieron que aguantar comentarios ofensivos, como “no nos gusta
tu sonrisa” o “tienes el cuerpo de montaña rusa”.
Las mujeres son, en este caso, el colectivo discriminado y
se trata de una discriminación directa, además de denigrante, ya
que exigen tener el físico que ellos buscan para poder contratarlas como azafatas
de vuelo y para ello, obligan a las candidatas a desnudarse.
Sin ninguna duda, la única estrategia para acabar con cualquier discriminación, es denunciar y perseguir este tipo de prácticas en las que denigran o discriminan a la mujer, sin ello, es muy difícil la igualdad efectiva de mujeres y hombres.
Estamos en
un país que aún le queda mucho trabajo para ser igualitario en todos sus tipos:
como sexo, raza, orientación sexual, religión…
Este caso me parece muy extremista, y por suerte, no me ha
ocurrido, pero yo personalmente sí he vivido algún tipo de discriminación
laboral como, por ejemplo, preguntarme en una entrevista si estoy casada,
tengo hijos o pretendo tenerlos. No están valorando mis estudios, mis conocimientos
o experiencia laboral, sino un tema muy personal, lo cual te hace sentir mal,
muy mal y si necesitas trabajar, a veces “pasas por el aro” y te hace
sentir peor, pero la dignidad no te paga las facturas.
También exigir al personal un código de vestimenta,
estando en oficina sin estar cara al público, me parece otra forma de discriminación.
Mi físico, mi forma de vestir o mi pelo de colores, nada tiene que ver con mi profesionalidad,
y mi calidad laboral no va a verse disminuida por llevar unos vaqueros o el
pelo de color rosa.
En más de 20 años de experiencia laboral que tengo a mis espaldas, seguro que
he vivido más tipos de discriminación laboral, pero al estar acostumbradas a
recibir micromachismos, muchas veces no nos damos cuenta de ello.
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